Política

¡No te rajes Juanito!


Con este título se pone en escena un sketch en el teatro Blanquita D.F. en el cual hace su debut el reciente destituido delegado de Iztapalapa, Rafel Acosta, Juanito, por cierto acompañado de Alberto Rojas, El Caballo.
Este sonado caso generó diversos comentarios, desde la nota del día cuando Juanito retornó a sus oficinas al término de su licencia (obligado a solicitar)” por motivos de salud”. El vodevil de Iztapalapa,  como también se le llamó resaltó la magnitud de golpes que en política se aplica también entre el grupo dominante allá en el altiplano que hoy representa Marcelo Ebrard y manipula López Obrador.
Pedir el voto popular para sacar adelante un candidato a condición de que éste renunciara ..! al ganar! Para luego hacer que la Asamblea legislativa del DF “ratificara” la propuesta del Jefe de Gobierno, ( la imposición de  Clara Brugada) misma que indicó el Peje a Ebrard y que se realizó  Fast track ante la indignación de los panistas, es un singular episodio de  la política que hacen las tribus perredistas  allá en la capital.
No hay duda es la lucha por el poder. Que también existe bajo el sol azteca.
Hoy, el recién desaforado, que también se creyó redentor insustituible, busca los aplausos en otro foro.
Cuando menos mientras dure en la cartelera no los va a extrañar.