Política

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EL DIA QUE PERDIO EL PRI

                                                                              Por Vicente Oria Razo*

         Un  aficionado escribió un libro con el título de: El Día que Perdió el PRI. El genial caricaturista Abel Quezada en los años 60 publicó un profético cartón sobre la derrota del PRI. Estaba compuesto el cartón por cuatro caricaturas. Mostraban que el PRI llegaría a su descomposición y que surgiría otro PRI. El día en que existieran el PRI y otro PRI, perderían los dos.
         Del PRI con Miguel de la Madrid y después desprestigiado por Carlos Salinas y sus familiares salieron los organizadores del otro PRI con las siglas del PRD. Ello   y otros factores llevaron al PRI a la derrota en el año 2000. Con la imagen de Colosio mártir se cobijó Ernesto Zedillo para ganar la elección presidencial del 2004, pero por más esfuerzos que realizó el PRI no se pudo sacudir la mala fama de los salinas y su política.
         Lo real es que con la política neoliberal de corte porfirista que implementó el presidente Salinas de Gortari, el PRI se alejó de sus principios ideológicos tradicionales: los de la Revolución Mexicana. Como en la época del porfiriato se sometió a los intereses de Estados Unidos y recompuso su relación con el alto claro católico. Se alejó de los principios del México de Juárez, como sucedió con Porfirio Díaz.
         La política neoliberal es contraria al PRI de los grandes sectores sociales que eran la base de la estructura de su estructura. Ese modelo de partido sustentado en las grandes organizaciones de obreros, campesinos, de maestros, de burócratas y de grupos populares, fue creado por el presidente Lázaro Cárdenas. Decía que la principal política de su gobierno fue la de promover la organización de los grandes sectores del pueblo para que defendieran sus derechos.
         El otro PRI, el de Cuauhtémoc Cárdenas y otros prominentes ex priistas participó en las elecciones presidenciales del año 2000. Los votos tradicionales a favor del PRI se dividieron. Unos fueron para el PRI que postuló a Francisco Labastida y los otros fueron para el PRD que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas. Ganó el PAN con el carismático candidato Vicente Fox Quesada.
         Es claro que fueron diversos los factores que provocaron la derrota del PRI en el año 2000. Se modificaron los equilibrios políticos mundiales con el desmoronamiento del bloque socialista encabezado por la Unión Soviética. Estados Unidos ganó la guerra fría. Tomó gran fortaleza a nivel internacional la política neoliberal. Las fuerzas internas que defendían los intereses nacionales se debilitaron.
         El PRI era invencible cuando representaba los intereses de los obreros, los campesinos, las clases populares, los maestros y los burócratas. En mayor o menor grado su ideología era la que había guiado al pueblo mexicano a lo largo de su historia: La ideología de Hidalgo, de Morelos, de Guerrero, de Juárez, de Madero, Calles, Obregón y Adolfo López Mateos. Es la ideología del que a si mismo se llamaba el partido del progreso.
         En estos últimos años, en la medida que el otro PRI, el de López Obrador, entra en crisis, el PRI tradicional se está recuperando. Puede llegar a ganar las elecciones del 2012 si recupera sus alianzas con las fuerzas sociales que le dieron sustento cuando era invencible y además si recobra su ideología histórica progresista. Puede llegar a ganar si recobra la unidad que perdió cuando fue creado el PRD.
         Actualmente todavía en el seno del PRI existe una gran división. Por un lado están los grupos ligados a la familia Salinas y por el otro lado están los zedillistas que pretenden arrojar del PRI el lastre de los salinas. El PRI sin duda alguna triunfará en las próximas elecciones presidenciales si establece una conveniente alianza con el otro PRI, al que se encuentra en gran parte en el PRD. Pero decía Reyes Heróles que los profetas que nunca se equivocan son los que adivinan el pasado. Es ilustrativo adivinar el pasado.


*Periodista.