Editoriales

Banderas al Viento

EL MAESTRO Y LOS CRISTEROS

 Por Vicente Oria Razo*

                  

En la Casa de la Cultura de Villa de Alvarez se presentó el interesante libro: Los Cristeros Toman el Puerto de Manzanillo. El acto se realizó en el marco de una reunión formal de la sociedad de estudios históricos de Colima. Este es un libro breve de 102 páginas, bien impreso que se puede leer con facilidad. Está integrado  por testimonios y documentos que no tienen desperdicio.
El autor de este libro sobre los cristeros en Manzanillo es el maestro Genaro Hernández Corona. Nació en Patzacuaro, Michoacán en 1927, pero se formó como profesor en la Escuela Normal de Maestros de Colima, de la que fue director algunos años más tarde. Se orientó hacia el estudio de la historia de Colima. Ingresó como miembro de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística en el año de 1955. Actualmente es vice presidente de este centenario organismo cultural fundado por Valentín Gómez Farías en 1833.
El maestro Genaro fue secretario de la Dirección General de Educación Pública de Colima en dos ocasiones. Tiene cientos de discípulos porque además laboró como maestro en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio. Es uno de los grandes educadores de Colima, reconocido por el SNTE como maestro emérito de México. Su nombre figura en la galería de maestros publicada por el SNTE en el año de 2008.
El libro: Los Cristeros Toman el Puerto de Manzanillo se inicia propiamente con el parte del combate del general de Brigada Heliodoro Charis, un bravo militar juchiteco muy conocido en Oaxaca. Al frente de sus leales tropas en pocas horas derrotó y desalojó de Manzanillo a cientos de cristeros De Charis se cuenta que ascendió a jefe militar de golpe. En un combate donde era simple soldado mataron al que llevaba la bandera. Charis fue a rescatarla en medio de las balas y regresó gritando: ¡Viva el general Charis. Así se quedó como jefe del grupo revolucionario.
En el texto del libro aparece también la descripción sobre el combate de Manzanillo del 24 de mayo de 1928 que  hizo en sus memorias el general cristero Jesús Degollado Guizar. La parte más emotiva para el maestro Genaro es la narración de su actuación como cristero que le expuso en entrevista, J. Concepción Polanco, uno de los asistentes del general cristero Lucas Cuevas. El capítulo de mayor interés es el escrito por Juan Macedo López: El Día que Nunca Olvidaré.
El teniente Juan Hernández Cruz narra la incursión de los cristeros  a la Ciudad de Colima el 24 de mayo de 1928. También se incorporaron al texto del libro tres corridos: Uno gobiernista, otro popular y el tercero  cristero. En su conjunto el contenido del libro sobre los cristeros está muy equilibrado. Muestra  el conflicto de la Iglesia con el Estado.
La rebelión de los cristeros  contra el Estado mexicano puede considerarse que es una de las explosiones armadas de la controversia entre la fe católica y la ideología de la Revolución Mexicana en sus tres tiempos históricos. El objetivo de fondo de la rebelión cristera era el de conseguir la derogación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos promulgada en 1917, aunque esa rebelión  se revistió como defensa de la religión católica.
Algo  tiene de cierto que la persecución contra los sacerdotes católicos realizada por los gobiernos del maximato callista prendió el fuego de la rebelión cristera. La lucha antirreligiosa además desvió de sus grandes objetivos a la Revolución Mexicana y lastimó los sentimientos de un pueblo extremadamente religioso, como lo es el mexicano. El gobierno de Lázaro Cárdenas corrigió esa política antirreligiosa.
 El maestro Genaro manifiesta que los acontecimientos que se describen en las páginas de su libro sobre los cristeros resultan dolorosos y lamentables. Hace votos para que no se vuelvan a registrar en Colima y en nuestra patria. Murieron muchos mexicanos en ese conflicto cristero. Pero tal parece que actualmente han muerto más de 25 mil en los tres años de la llamada guerra  del narco.

vicenteoriarazo@yahoo.com.mx