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Banderas al Viento
UNIDAD Y LUCHA
Por Vicente Oria Razo*
La substancia política del país se encuentra en pleno estremecimiento. Los partidos políticos luchan intensamente y por imponer sus particulares intereses y sus peculiares demandas sociales. La crítica en los medios de comunicación se realiza libremente, sin ninguna restricción. A veces se llega al abuso, pero esa crítica se tolera y se respeta. Frente a toda esa situación los mexicanos tenemos que probar que estamos preparados y maduros para la democracia.
En la nueva realidad que vive el país no deja de existe incertidumbre en la población por posibles conflictos que lleven a la violencia. Sobre todo en los núcleos sociales más despiertos y en los mexicanos con actitud inteligente se tiene el temor de que nuestros ensayos democráticos y el abuso en la crítica, puedan desembocar en una crisis generalizada que desestabilice al país.
Frente a los probables peligros que podrían amenazar a la estabilidad política de la nación se puede considerar que estamos ante una gran encrucijada: La posible crisis política podría prevenirse consensando grandes acuerdos nacionales para evitar las confrontaciones violentas o en caso contrario podría degenerar en una profunda división de los mexicanos que desestabilice profundamente a la nación. Nos unimos en lo esencial o nos dividimos por intolerancias injustificadas.
Algunos dirigentes morales y sociales han hecho llamados a la reconciliación y a buscar consensos que permitan un acuerdo nacional que de viabilidad al país. Se ha dicho que además de la reconciliación es necesario llegar a consensos y a pactos bien concretos. Se ha expresado que no podemos estar estancados por el deseo y por las intenciones obscuras de algunos que siempre están buscando el enfrentamiento en nuestra patria.
En esta época es aconsejable establecer grandes acuerdos como es el caso del sector educativo: Con la participación de todos se tiene fortalecer la Alianza por la Calidad de la Educación y el respeto a la legalidad. También se han de promover acuerdos en la política agropecuaria, en la laboral, en la energética, en la financiera, en la económica, en la social y en relación a la viabilidad de instituciones. De esta manera es necesario establecer acuerdos en las diferentes políticas públicas.
En estos momentos de incertidumbre y de confusión los mexicanos tenemos que ponernos de acuerdo en respetar nuestro Estado de Derecho. Mientras no se modifique hay que establecer la convivencia de los mexicanos dentro de los principios y régimen de la Constitución Política Mexicana. En su contenido hay postulados que han guiado a la nación a lo largo de su historia y que constituyen los fundamentos de la unidad nacional.
Con la voluntad de la gran mayoría de los mexicanos es posible promover un amplio acuerdo nacional para implementar una política económica con rostro humano. Una política de Estado con un gran sustento social sería un escudo fuerte para protegernos de las violencia del exterior y de las venalidades del interior. Sería un factor poderoso de unidad en los objetivos superiores de la nación.
Con un gran acuerdo social y nacional hay que impulsar como política de Estado, a largo plazo, la que se oriente a lograr un crecimiento económico vigoroso, que genere empleos, que eleve los salarios y que mejore el bienestar de la gente. Se requiere una política financiera que proporcione recursos suficientes para combatir la pobreza, atender rezagos y satisfacer las demandas más sentidas de la población.
Con la sonda en la mano, la nación tiene que avanzar para renovarse y transformarse sin perder su soberanía, la unidad y la integridad de su territorio. Con una clara visión de los problemas fundamentales de los mexicanos y del país en su conjunto, se tiene que promover la creación de un frente nacional muy amplio que abarque a todo el arcoiris ideológico, político y social.
vicenteoriarazo@yahoo.com.mx
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