Editoriales

Banderas al Viento

 TELEVISIÓN Y  SALUD SOCIAL

 Por Vicente Oria Razo*

                   Muchos educadores, maestros, expertos, autoridades, padres de familia y ciudadanos en general, están preocupados por el problema que representan los medios de comunicación para la educación, la cultura y la salud de la sociedad.  Esa preocupación se ha extendido en toda la población y en los altos niveles del gobierno federal, los estatales, municipales y grupos de diferentes sectores sociales.
                   Se ha expresado que todos estamos preocupados por que una parte nada despreciable de la programación televisiva, se dedica a reproducir cuestiones que tienen que ver con la violencia.  Se considera que ese bombardeo de violencia es dañino.  Se ha explicado que se ha empezado a ver que los programas de violencia se han multiplicado y proliferan los programas policíacos donde no se sabe si el héroe es el guardián del orden o el maleante. La televisión realiza una eficaz labor antieducativa.
                   Los programas televisivos y también la información de otros medios de comunicación, le dedican mucho tiempo o espacios a la violencia y a la información llamada amarillista de nota roja o contraria al país.  Se ha dicho que esa no es toda la verdad de México, pero si la ha deformado la televisión.  Se ha declarado que México no  es como lo han pintado los medios de comunicación.  La gran mayoría de los mexicanos están dedicados a trabajar con responsabilidad, perro son víctimas de los bombardeos especialmente de la radio y la televisión.
                   Es muy grande la influencia que ejerce la televisión en la vida social.  Su impacto sobre un alto porcentaje de hogares es más penetrante que el de otros medios de comunicación social.  El aparato de televisión ha venido a suplantar la influencia espiritual del jefe de familia.  Les llaman hijos de la televisión a quienes nacieron en la segunda mitad del siglo pasado y principios  de este siglo 21. Se dice que la televisión deshace  en la tarde lo que la escuela hace en la mañana.
                   Antes de 1950 ya era notable que la radio y el cine formaban un bloque muy poderoso en la formación de la cultura popular.  Después de 1951, con la instalación y crecimiento de los canales de televisión, ese bloque adquirió un poder enorme frente a la acción que realizan otras agencias culturales.  En esas tendencias complejas y contradictorias se ha desarrollado una distorsión de los valores de la familia y de la educación con efectos negativos para la salud de la sociedad.
                   Es preocupante en general la influencia de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, en la distorsión del proceso tradicional de transmisión de la cultura y de la sana convivencia social.  No contribuyen a formar una imagen edificante de la sociedad ni ayudan a crear una saludable conciencia nacional.  Cultivan la morbosidad con los propósitos de aumentar su audiencia con fines de propaganda comercial. Decía don Emilio Azcarraga Milmo que la televisión es así porque  la mantienen los anunciantes.
                   Debe fomentarse la discusión pública y el debate abierto sobre el papel de la televisión y en general de los medios de comunicación en la transmisión de la cultura y de los valores sociales.  Como ya se ha propuesto los medios de comunicación deben asumir su responsabilidad de agencias educativas y culturales, enaltecedoras de la vida nacional y de los valores educativos.
                   En la Ley General de Educación se clarifica la función educativa de los medios de comunicación.  En el Artículo 74 de esta Ley se establece que contribuirán a las finalidades previstas para la educación, entre las cuales se encuentra la de ayudar a enaltecer los valores nacionales y mejorar la convivencia humana.  La televisión debe fortalecer la labor de las escuelas mexicanas.
                    Apropiadamente se ha expresado que en México por cada crimen y por cada hecho de violencia, hay muchos millones de actos de trabajo, de buena fe, de esfuerzo, de bondad, de educación, de amistad, de amor, de respeto, que valen la pena ser presentados en la televisión.  Es importante que  con esos ejemplos los medios de comunicación contribuyan a mantener la salud social y ayuden a elevar los valores educativos,  culturales y morales de la sociedad.


*Periodista