Ciencia y Tecnología

MÉXICO PROBABLE  POTENCIA  EN
ENERGÍAS RENOVABLES

 

  • El especialista aseguró que, para el final del siglo, la energía solar será dominante

 

  • A pesar de ser un país petrolero, en 2006 México gastó 13 mil billones de dólares en la importación de combustóleo, gasolinas, gas seco, carbón y otros productos energéticos, señaló

 

  • Aseguró que en el mundo las energías renovables son una realidad industrial, con un mercado que en 2007 alcanzó los 70 mil millones de dólares

 

 

  Tras señalar que el pronóstico es que para final del siglo la energía solar será dominante, Claudio Estrada Gasca, director del Centro de Investigación en Energía de la UNAM y miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), aseguró que hoy México podría ser una potencia mundial en energías renovables, pero que no lo es “por una falta de visión del Estado mexicano”.
 
Al presentar su conferencia magistral en el Simposium Transición energética y oportunidades en el sureste mexicano, el especialista hizo un reclamo enérgico desde la Academia al sector energético, “por la desidia que ha mostrado a la hora de incorporar las energías renovables a la modernización, y por no tener la visión de sustentabilidad a largo plazo”.
 
En su conferencia titulada La necesidad de la investigación científica y tecnológica como un principio para implantar las energías renovables, dijo que no es necesario esperar a que el gobierno federal tenga una política definida en la materia, ya que el impulso a las energías renovables puede venir desde los gobiernos locales, como ha ocurrido en otros países.
 
Ante especialistas y jóvenes interesados en el tema energético, insistió en que se debe saber explotar y utilizar bien el petróleo, no solo venderlo como materia prima para después comprar los productos secundarios del mismo, lo que en su opinión “es un muy mal negocio”.
 
Denunció que, hasta ahora, en México la explotación de los hidrocarburos se ha hecho obedeciendo a leyes y economías que no tienen un control racional de su crecimiento, únicamente siguiendo  las fuerzas del mercado.
 
Como muestra, señaló el hecho de que México, a pesar de ser un país petrolero, en el 2006 México gastó 13 mil billones de dólares en la importación de combustóleo, gasolinas, gas seco, carbón y otros productos energéticos.